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Ideas para pintar tu salón

Pinturas para el salón Pinturas para el salón

El salón es la parte central de cualquier hogar y la estancia de la casa en la que pasamos más tiempo. Esta pieza de la casa alberga diferentes funciones dependiendo de los usos y costumbres de cada familia: es un sitio para reunirse, comer, jugar, descansar… La decoración, así como la pintura de las paredes, deben acompañar a crear un ambiente acogedor a esta estancia.

Antes de pintar cualquier parte de la casa es importante analizar una serie de elementos clave que facilitan la elección de colores y aseguran un mejor resultado. Estos sencillos pasos te ayudarán a ello:

Analiza las posibilidades de tu salón

Antes que nada, debemos conocer bien la pieza que queremos pintar. El salón está compuesto de una serie de componentes que nos ayudarán a saber qué color le puede encajar mejor: su tamaño, la luminosidad, el tipo de suelo, los muebles, los textiles, las vistas, etc.

Se trata de conseguir un equilibrio visual entre todos estos elementos. Contra más neutros sean todos estos elementos más protagonismo se podrá dar a la pintura y viceversa.

Escoge la gama que mejor le va

Una vez analizados los elementos del salón y sopesado su protagonismo, será fácil saber qué gama de colores de pintura le va mejor. El mensaje que transmite cada gama dentro de la paleta de colores puede ser muy distinto. Las gamas pueden oscilar entre colores claros y neutros o entre colores vivos y oscuros.

Si se trata de un salón pequeño con poca luz, lo mejor será pintarlo de un color claro y luminoso. Si por el contrario, el salón es grande y dispone de luminosidad, cualquier combinación de colores vivos encajará.

Pinturas de colores para salones Pinturas de colores para salones

Elige el color o la combinación de colores

Una vez ya se tenga clara la gama que concuerda mejor con el salón, hay que escoger el color concreto con el que pintar la pared del salón. La estancia se puede pintar de un color u optar por una combinación de varios colores.

La combinación de colores ofrece posibilidades muy variadas y es recomendable en caso de querer dar un toque decorativo diferente. Mezclar varios colores no tiene por qué romper la sintonía del  salón, al contrario, puede jugar un papel decorativo importante junto a otros elementos como los muebles, las cortinas, los cuadros, etc. Además, un color diferente puede actuar como separador de ambientes.

El color que finalmente elijamos debe transmitirnos buenas sensaciones y debe ayudarnos a sentirnos a gusto. Proponemos tres grupos de colores: los neutros, los cálidos y los frescos.

Pintar con colores neutros

Los colores neutros van desde el blanco hasta el beige y devienen la apuesta segura de cualquier salón. Son fácilmente adaptables al espacio y al mobiliario, proporcionando una sensación de ligereza y favoreciendo un ambiente menos cargado. El resultado de aplicar este color de pintura es que consiguen crear ambientes serenos y apacibles. Además, ofrecen la ventaja de proporcionar  luminosidad a la estancia.

Pintar con colores cálidos

Los colores cálidos son gamas que van desde los rojos a los amarillos. Son tonos que dan calidez a los espacios aportando una sensación de bienestar. Estos colores para pintar son más atrevidos y funcionan muy bien con suelos y muebles de madera. En este caso, hay que vigilar las telas con estampados porque suelen dominar bastante y pueden no encajar con el color de la pintura.

Pintar con colores frescos

Los colores frescos son los colores fríos, todos aquellos que van de los verdes a los azules, pasando por los morados. La característica principal de estos colores de pintura es que consiguen crear ambientes alegres y relajados a la vez. Funcionan muy bien en salones que disponen de mucha luz y sirven para prolongar visualmente las vistas exteriores. Los complementos del salón (telas u otros materiales) deben ser del mismo color de las paredes o en colores neutros.

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